martes, 8 de abril de 2014

Epilogo [primera parte]



Esa fue la última vez que lo volví a ver. De él poco fue lo que supe. Salvo que al parecer todo le estaba yendo bastante bien. A partir de ese día nunca volvía ser la misma. Mi sonrisa desapareció tras una gruesa mascara de hierro y mi felicidad quedo ahogada en lo más profundo de mi ser. No volví a sonreír hasta cinco meses después el día del nacimiento de Seung. Si al f
inal se llamo Seung Hyun, como su padre. El que casi nunca mensionaba delante de todos y que durante su tiempo en casa uso. Hacia tiempo que lo tenia pensado pero nunca llegue a decírselo pues el nos dejo antes.

De Will y Freddie poco es lo que sé. Se mudaron de casa supongo que en busca de una vida nueva. Al parecer a Will la caída le afecto de tal manera que empezó a hacer obras caritativas. Y yo que creía que las personas no cambiaban.

Luego estaban Mia y Max, al final se casaron eran el uno para el otro. Todavía recuerdo la peculiar forma que Max uso para pedirle matrimonio y que hizo que los dos acabaran en el hospital.

Flashback

Ese día Max le había preparado a Mia una cena romántica en casa. Yo le ayude y cuando todo estuve listo me encargue de desaparecer para dejarle un poco de intimidad. Toda la noche fue perfecta para los dos hasta que llego el postre. Un pastel de chocolate que decía feliz aniversario. Max partió un cacho que tenia señalado y se lo dio a Mia.

- Te gusta? - Le preguntó sonriendo ya que ahora esperaba que Mia dejase escapar un chillido de admiración. Pero para su sorpresa Mia empezó a toser como una loca.

- Juraría que me he comido algo de metal- Dijo

- Algo de metal... como redondo?- Dijo Max temiéndose la respuesta.

- Si ... pero tu como sabes que es..?

- Era en anillo de compromiso! Te lo has tragado! Vomítalo!

Fin de Flashback

Así que su casi perfecta declaración acabo en el hospital con los chillidos de Mia maldiciendo a Max y este preocupado por la millonada que se había gastado en él. Al final Mia consiguió recuperar el anillo mejor no decir como y todo acabo bien. Los dos se casaron y vivieron felices juntos.

Cuando nació Seung todo fue a mejor. Volvía a tener algo por lo que luchar y de alguna forma verlo a él era como ver a TOP, pues si parecido era asombroso. Había heredado sus preciosos ojos y color de su pelo. Con el mi vida era más fácil, el lo era todo para mi aunque fueron muchas las veces en que lo echaba de menos y pensaba como seria mi vida con él. Como hubiese sido la vida con un marido que este a tu lado el día del nacimiento de tu hijo, el día que aprende a andar, el día en que dice mama por primera vez como hubiese sido mi vida con él.

Hoy seis años después de que nos encontráramos por primera vez vuelvo a pasar por el mismo callejón solitario en que pase la noche que lo conocí. Una noche muy fría como la de hoy. También camino a paso muy rápido pero con una diferencia esta vez no voy sola, Seung me acompaña. El camina a pasos muy cortos por lo que todavía siento como el frío se cala más dentro de mí. Miro hacia aquel contenedor donde lo encontré, donde lo intente ayudar y donde nuestros destinos se cruzaron. Al pasar por su lado juraría a ver oído un ruido pero seguramente estoy tan absorta pensando en aquella noche que hasta creo escuchar los mimos ruidos que entonces. Pero de repente algo me hace parar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario