sábado, 18 de mayo de 2013
✖ Capitulo 5
- Porque te escapaste del hospital?- Fue lo primero que se me ocurrió decirle.
- Te dije que no quería ir al hospital, pero tu no me hiciste caso.
- Solo quería ayudarte.
- Nadie te pidió ayuda.
- Pues vale si hubiese sido por mi te dejo que te murieras hay solo!
- jaja no me hagas reír, solo me desmaye a causa del cansancio, seguramente podría haberme puesto en pie enseguida.
- Como se nota que no te viste! Dabas pena! Tu aspecto era asqueroso, y yo soy incapaz de rechazarle la ayuda a alguien y menos en tus condiciones.
- Tu lo que querías era meterme mano pero la cosa se complico no?- Ante este comentario reí. Por un momento se me había olvidado la realidad de la situación.
- Sabes, me has pillado. Como lo has descubierto?
- Lo vi en tus ojos. Se nota que te gusto.
- jaja mas quisieras… no será que yo te gusto a ti y por eso haces esto?
- Sabes me sorprende tu actitud, estoy seguro que su se lo hubiera echo a tu amiga se abría puesto a chillar como una loca y ahora mismo estaría inconsciente por el golpetazo que me abría metido. Has tenido ocasión de escapar y no lo has hecho.
- Yo no soy como las demás.
- Ya lo veo.
- Aunque tengo que reconocer que estuve apunto de pegarte con la puerta del coche al subir pero…
- Pero que?
- No lo hice por curiosidad.
- Curiosidad?
- Si, quiero saber porque te escapaste ayer, y porque me tienes como rehén.
- Definitivamente estas loca!!
- Puede… pero no bajes la guardia porque eso no quiere decir que no me vaya a defender…
- Y tu tampoco…porque nunca se sabe cuando dejare de contenerme.
- Contenerte para que?
- Para besarte.-
Pero hay termino nuestra conversación pues habíamos llegado a mi casa.
- Bueno supongo, que la pistola es de juguete y todo esto era una broma, no?
- Baja del coche.
- Pero te he dicho que la brom…
- He dicho que bajes del coche.- El me sonrió desenvolvió la pistola de la chaqueta y la dejo a la luz.
Para mi desgracia esa no era una pistola de juguete sino todo lo contrario. Mi cuerpo al verla se quedo paralizado. Mis sentidos no respondían y es que no podía creer que estaba pasando. Estaba a manos de un psicópata y yo lo único que pensaba era en besarlo! Por una extraña razón cada vez que me hablaba unas ganas irremediables por besarlo se apoderaban de mí. Saque esas ideas de la cabeza y baje del coche. El miedo impidió que saliera corriendo así que el volvió a apuntarme con la pistola.
- Así me gusta. Ahora vas a entrar en tu casa. Si te encuentras con alguien no quiero ver cosas raras, si preguntan por mi soy tu primo lejano entendido?
- yo no tengo primos lejanos.
- Pues ahora sí.
Yo iba caminando lentamente. Sabía que no podía hacer nada por huir. El sabía todo de mí. Donde estudiaba cual era mi coche, donde vivía y lo peor de todo había visto a Mia. Yo no quería que nada malo le pasase por mi culpa a si que debía hacerle caso en todo. Por desgracia y su suerte no nos encontramos a nadie. Cuando estaba apunto de abrir la puerta escuche como alguien me llamaba.
-____!!!- Me gire era el vecino pesado de enfrente.
- Que quieres?!
- Te apetece salir esta noche?-
Ese nunca se cansaba. Me lo había pedido tantas veces que había perdido la cuenta. Tanto Mia como yo estábamos hartas de el y su primo. Se pasaban el día haciéndonos la vida imposible y nosotras no nos quedábamos atrás. Pero dada las circunstancias era una oportunidad que no podía escapar. Si le decía que si pasaría a buscarme a casa y podría escaparme de el.
- Clar…- Pero alguien se me adelanto.
- No puede. De que vas?! Es que no ves que soy su novio?
- Novio?! - Repetimos a la vez el y yo.
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